Las carronadas

Estas piezas de artillería, de gran calibre y escasa longitud, se fabricaron por primera vez en Escocia en el año 1774 gracias a la “Carron Iron Company” (de donde toma su nombre), siendo su inventor Robert Melville que la ideó en 1754.

Las carronadas incorporan un conjunto de características peculiares frente a las piezas de artillería ordinarias: además de su ya mencionado gran calibre y pequeña longitud, consigue reducirse en esta pieza considerablemente el “viento”.

Carronada montada sobre corredera.

Carronada montada sobre corredera.

A su vez la pieza se sustentaba sobre una corredera (aunque esta no era siempre así) de donde partía una rosca de puntería vertical que atravesaba a la carronada por el cascabel. El método de sujeción a la corredera era mediante argollas fundidas en la parte inferior del tubo, ya que carecía de muñones.

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Carronada puesta en batería.

La carronada pesaba, en algunos casos, menos que el resto de las piezas de artillería, por lo que aliviaba el peso en la cubierta, y se empleaba como arma antidotación o para romper la jarcia, mediante el uso de metralla o balas huecas.

Fuente: GARCÍA –TORRALBA PÉREZ, E. La Artillería Naval Española en el siglo XVIII. Ministerio de Defensa. 2010.

Fuente: REID, W. Historia de las Armas. Editorial Raices. Madrid. 1987.

Fuente: AAVV. Técnicas Bélicas del Mundo Moderno. Editorial Libsa. Madrid. 2012.