ARMAS BLANCAS

Denominadas antiguamente “de punta y corte” se dividen en tres clases: arrojadizas, de puño y de asta.

Las del primer tipo son saetas, flechas, dardos, etc.

Las de puño se distinguen por su aptitud para ser manejadas con una sola mano. Pertenecen a este grupo la espada, el sable, el machete y el cuchillo, y son partes comunes a todas ellas la hoja, la empuñadura y la vaina. Si en un arma de esta clase imaginamos una línea trazada desde la punta al pomo por los puntos medios de la hoja y del puño, se llama ” exterior” la zona que queda hacia el lado por donde se ataca de corte, e “interior” la contraria.

Las del tercer grupo están provistas de un asta o mango de considerable longitud que puede obligar a manejarlas usando las dos manos. Son armas de “asta” entre otras, la lanza, la alabarda, la pica y el chuzo de abordaje, y también constan de cuchilla o moharra, asta y guarnición. También pueden considerarse como tales las largas de fuego cuando están armadas con la bayoneta.

Fuente: Bernardo Barceló Rubí. “Armamento portátil español 1764 – 1939”