EN ALGÚN LUGAR FRENTE A LAS COSTAS DE SOMALIA

En algún lugar frente a las costas de Somalia, el buque anfibio de la Armada española “Galicia” patrulla las aguas en su lucha contra la piratería. Está integrado en la Fuerza Naval de la Unión Europea dentro de la “Operación Atalanta”. A bordo se encuentran 235 militares. Entre ellos hay  embarcados dos helicópteros  SH-3D “Sea King”, una unidad de infantería de Marina y un equipo de la Fuerza de Guerra Naval Especial.

Buque de Asalto Anfibio "Galicia"

Al buque llegan noticias de que un velero francés ha desaparecido en esas aguas. Se inicia una operación de búsqueda que confirma los peores presagios, un buque francés localiza la embarcación, no hay rastro de sus ocupantes pero sí abundantes manchas de sangre en su interior. Al parecer el hombre se habría resistido a los piratas y esos le asesinaron llevándose a su mujer.

Esquife de piratas somalies

Desde la Jefatura de la “Atalanta” se da la orden de búsqueda y al cabo de unas horas se localiza un esquife sospechoso. El  “Galicia” lanza un helicóptero para interceptarlo y prepara su equipo de Guerra Naval Especial. La embarcación lleva siete personas a bordo y la proa se encuentra cubierta con una lona; se les ordena detenerse pero continúan navegando a pesar de las advertencias. Una ráfaga de ametralladora dirigida a la proa del esquife hace reaccionar a sus ocupantes, que enarbola fusiles de asalto AK-47 y retiran la lona de la proa descubriendo a la mujer tumbada en su interior que amenazan con sus armas.

Helicóptero "Sea King" de la Armada española

Los militares españoles se retiran cumpliendo órdenes. El esquife con su rehén a bordo continúa hacia la costa somalí.

Los mandos de la “Atalanta” valoran la situación. Los antecedentes no son nada halagüeños, si la embarcación llega  a la costa no habrá nada que hacer. Se da la orden de abordaje. El equipo de Guerra Naval Especial, con un capitán al mando, exprime todos los caballos que le proporciona a su embarcación el motor fuera borda que los dirige hacia su objetivo saltando sobre las aguas del Índico, mientras tanto el “Sea King” intenta detener el esquife con disparos hacia su motor.

Zodiac de la Fuerza de Guerra Naval Especial

Ha anochecido, las condiciones del mar han empeorado, todo se mueve como un carrusel de feria pero el artillero del helicóptero hace blanco en la segunda ráfaga. La embarcación del equipo de Guerra Naval Especial ha llegado al esquife, se han preparado y entrenado infinidad de veces para situaciones de este tipo, pero ahora es real, tan real como que uno de los piratas apunta su AK a la rehén, que está aterrorizada, y los otros abren fuego contra los militares, casi a bocajarro.

Operativo de la Fuerza de Guerra Naval Especial

La respuesta es inmediata, un disparo por encima de la cabeza del que apunta a la rehén le hace desistir y levantar el arma; otro recibe un disparo en su propio fusil, que cae sobre la embarcación, los demás retroceden a la vez sobre la borda opuesta desequilibrando el esquife y volcándolo, la rehén cae al agua. El jefe del equipo no se lo piensa, salta de la embarcación y nada hacia ella antes de que se sumerja; la mujer exhausta se abraza al joven capitán como a su tabla de salvación. El militar se da cuenta entonces de que tiene encima todo su equipo: el casco, el chaleco antibalas, su pistola, el equipo de transmisiones, ¡20 kilos! de “equipaje”. Aun así logra alcanzar la embarcación y con la ayuda del resto del equipo pone a salvo a la rehén y detienen a los piratas.

Tirador de precisión de la Fuerza de Guerra Naval Especial

Todos se tocan el cuerpo, ninguno está herido. El “Galicia” los espera.

Misión cumplida

Las carronadas

Estas piezas de artillería, de gran calibre y escasa longitud, se fabricaron por primera vez en Escocia en el año 1774 gracias a la “Carron Iron Company” (de donde toma su nombre), siendo su inventor Robert Melville que la ideó en 1754.

Las carronadas incorporan un conjunto de características peculiares frente a las piezas de artillería ordinarias: además de su ya mencionado gran calibre y pequeña longitud, consigue reducirse en esta pieza considerablemente el “viento”.

Carronada montada sobre corredera.

Carronada montada sobre corredera.

A su vez la pieza se sustentaba sobre una corredera (aunque esta no era siempre así) de donde partía una rosca de puntería vertical que atravesaba a la carronada por el cascabel. El método de sujeción a la corredera era mediante argollas fundidas en la parte inferior del tubo, ya que carecía de muñones.

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Carronada puesta en batería.

La carronada pesaba, en algunos casos, menos que el resto de las piezas de artillería, por lo que aliviaba el peso en la cubierta, y se empleaba como arma antidotación o para romper la jarcia, mediante el uso de metralla o balas huecas.

Fuente: GARCÍA –TORRALBA PÉREZ, E. La Artillería Naval Española en el siglo XVIII. Ministerio de Defensa. 2010.

Fuente: REID, W. Historia de las Armas. Editorial Raices. Madrid. 1987.

Fuente: AAVV. Técnicas Bélicas del Mundo Moderno. Editorial Libsa. Madrid. 2012.