¿Cómo se sacaba una bala que se atoraba en el ánima de un cañón?

En el fragor de la batalla, cuando dos navíos se encontraban y ponían al servicio de la causa su artillería, se producía un colosal rugir de sus cañones. Uno tras otro descargaban sobre el buque enemigo toda su potencia de fuego intentando causar el mayor número de daños posible al rival, pero en ciertos casos, algún cañón se silenciaba a consecuencia de una bala defectuosa, y por tanto se debían realizar una serie de maniobras para volver a poner en batería la pieza.

"Combate en Trafalgar" (Fuente: www.todoababor.com)

“Combate en Trafalgar” (Fuente: http://www.todoababor.com)

El Compendio de Artillería para la Marina, del año 1754, establecía que cuando la bala se atrancaba al introducirla por el ánima del cañón, no convenía forzarla a golpes de atacador, porque si la detención en el ánima era por estar la bola amelonada o contener aún el cordón de la turquesa, se haría más difícil su salida.

Conjunto de balas rasas en hierro y piedra (Fotografía del autor)

Conjunto de balas rasas elaboradas en hierro y piedra (Fotografía del autor)

Para dar solución al problema, indica el Compendio, se abocará la pieza, y dándole algunos golpes en la joya debería arrojar la bala. En el caso de que la pieza estuviera cargada y preparada para disparar, y esta se detuviera a causa de la cascarilla del herrumbre, o de tener mordida alguna filástica o  fibra del taco de pólvora, entonces sería conveniente darle algunos golpes de atacador, para que de esta forma perdiera su asiento, y abocando la pieza, como se ha dicho, con los golpes en la joya, debe salir sin dificultad, y para facilitar aún más su salida se procura deshacer con la cuchara la cascarilla del herrumbre.

Bala rasa (Fotografía del autor)

Bala rasa (Fotografía del autor)

Pero cuando ni de una forma ni de otra se conseguía realizar de forma satisfactoria la maniobra de extraer la bala, se le debía retirar la carga del fogón, echando bastante agua hasta que esta saliese clara, y dejando enjuagar algo el ánima, y a continuación, por el mismo fogón, se le introducía una pequeña cantidad de pólvora, y dándole fuego debería arrojar la bala, dejando así la pieza libre, y libre de otro cualquier embarazo.

Fuentes:

–          Compendio de Artillería para el servicio de Marina. 1754.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s